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Juan Francisco Torres, artífice de la Run ZX

Echábamos de menos una feria de aficionados al Spectrum por estos lares. Una vez que ha parecido llegar el ocaso de las grandes ferias (desconocemos, por ejemplo, si volverá a haber un Retromadrid en algún momento) las pequeñas reuniones están tomando el relevo. Con este objetivo, el de incentivar eventos pequeños donde se reúnan personas verdaderamente interesadas en este mundillo, nace la primera Run ZX. Os traemos una entrevista con Juan Francisco Torres, quien ha posibilitado que esto ocurriera:

¿Cómo surge la idea de crear la Run ZX?

Siempre me ha encantado todo lo concerniente al universo Sinclair. Fue un tipo que se empeñó en hacer dinero llevando la electrónica a todo el mundo, pensó que el futuro estaba en abaratar costes (sin dejar de fabricar en Europa) y en que los inventos a base de transistores y condensadores se filtraran poco a poco en nuestro día a día para hacernos la vida mejor. Y lo consiguió durante muchos años. Yo tenía un Spectrum que supuso el inicio de muchas pasiones para mí, como la programación o los videojuegos e, incluso, contribuyó a enseñarme cosas no tan evidentes en primer término, como lógica, matemáticas o inglés. Me apasionaba todo lo que tuviera que ver con Sinclair y, poco a poco, comencé a coleccionar. A lo largo de los años reuní un modesto conjunto de objetos de todo tipo: ordenadores, cintas y discos, teles portátiles, revistas, manuales… Vivo y trabajo en Jaén y soy miembro de la AUIC, así que hace cinco años me dirigí a ellos para ver si había más miembros cerca de mi zona que compartieran mi afición, para hacer quedadas o intercambiar trastos y buenos ratos. No había demasiados y la cosa no fue a más, pero hace como un mes y medio, recibí un correo de Nacho Osete desde la AUIC en el que, sorprendentemente, recuperaba el mío aquel de 2011 y me proponía organizar una reunión de usuarios. En este tiempo, mis ganas des Spectrum habían ido a más, así que propuse el tema a mis compañeros de El Mundo del Spectrum, y como por cuestiones de trabajo yo podía disponer de un local, nos liamos la manta a la cabeza y así surgió la RUN ZX.

¿Qué las diferencia de otro tipo de reuniones como RetroMadrid, RetroSevilla y similares?

La más evidente es que se ha tratado de una reunión centrada en un fabricante. Cada evento es distinto y, al menos, en los que yo he estado, me han parecido geniales y con personalidad propia. Para éste, en concreto, decidimos que no iba a ser algo abierto al público en general, que sólo se podría acceder por invitación. Esto es fácil de comprender porque queríamos que fuera algo totalmente interactivo, los visitantes de la RUN ZX han podido manejar el ordenador que han querido, sin importar lo antiguo o cotizado que fuera, coger los originales videojuegos clásicos que deseasen y observarlos o cargarlos. En el evento no hubo vitrinas. Esto no hubiera sido posible con otra concepción del mismo. No era plan de ver a un niño con un donut de chocolate en las manos agarrando una Abadía de Mr Chip o a dos adolescentes pasándose un ZX80 diciendo ‘mira, colega, si no pesa’. También le dimos un aire de jornada familiar, incluyendo una comida conjunta en un restaurante cercano, casi todos tenemos hijos y se organizaron actividades para que pudieran disfrutar del día. En este aspecto, gracias infinitas a Arganbot. Fue estupendo, veías a gente apilada alrededor de la tele gritando por un torneo de Barbarian mientras otros paseaban por los pasillos con el Sinclair C5 y cónyuges que venían por simple solidaridad marital disfrutando de verdad del Pssst en cartucho en un 16 kbs

¿De dónde te viene la pasión por el Spectrum? ¿Cómo fue y es tu relación con él?

La primera vez que vi alucinado que un aparato minúsculo con un agradable tacto de goma era capaz de gobernar sobre la televisión me dije a mí mismo que yo quería uno de esos y que aprendería a manejarlo. Y así hasta ahora. Es curioso, el Spectrum nunca ha abandonado mi vida, en los ochenta y primeros noventa como ordenador de cabecera, y cuando la tecnología lo relevó a un segundo plano, siempre intentaba volver a él por puro placer, si podía intentaba hacerlo directamente, y si no, siempre había un emulador instalado que disipaba tensiones con un rato del Jet Pac. En mi casa, mi Spectrum original siempre ha estado en condiciones de ser usado, tiene un valor sentimental muy fuerte. Aparte, tengo alguno extra operativo para conectarlo de vez en cuando con un Divide y, una cosa un tanto extraña, es que, en mi trabajo, también puedo permitirme el lujo de tener otro y a veces tengo ratos al final de la jornada que me permiten jugar de vez en cuando un ratito. También reconozco que, a pesar de su mala prensa, a veces enchufamos en la tele del salón el Vega y jugamos en familia a Mad Mix Game, R-Type, Invasion of Zombie Monsters o Alter Ego. Es curioso, mis hijos tienen su propia biografía viedeojueguil a base de Xbox y 3DS pero no desprecian en absoluto los píxeles como puños

Y la colección también es una pequeña pasión, disfruto realmente viendo los matices de algunas ediciones o trasteando para ver, dentro de mis cortísimos conocimientos de electrónica, cómo son las tripas de un clon ruso. Y, desde luego, una pasión es El mundo del Spectrum, escribir sobre temas sinclarianos es un auténtico ejercicio de relajación y qué decir del podcast, que grabamos rozando la madrugada, nos sentamos al micrófono rodeados de saco de problemas del día a día y tres horas más tarde nos vamos a la cama alegres y con la sonrisa en los labios que nos ha producido recordar lo que nos gustaba el Camelot Warriors o el conversar con alguien que nos ha contado desde dentro cómo se creaban esos universos que nos fascinaban. Es lo que tiene tener cerca a gente tan estupenda como Alejandro, Jesús y Javi

¿Cómo ha sido la tarea de organizar toda la logística?

Teníamos la nave y teníamos un montón de cajas polvorientas con ordenadores. Y dos armarios llenos de juegos, eso sí, bien ordenaditos. De la parte más de hardware para reparar, de la carpa con el proyector y de las actividades de los niños, se encargaron Nacho, Dani y David desde la AUIC, que como no llegaron hasta el día de antes, no veas qué tute se pegaron para montarlo todo de manera express. Y hablando de express, también trajeron la gloriosa cafetera controlada por mi 16 kbs, jamás pensé que acabara sirviendo para eso…

De la parte de exposición y de tener en orden los ordenadores de cara al público, me encargué yo. Me ayudaron Alfonso Lendínez “Estopón” y Juan Manuel Martos, “Móribus”, que siempre están ahí cuando los meto en mis extrañas movidas. Pero sobre todo, si a alguien le gustó la parte organizativa de la RUN ZX que se organizó desde Jaén, se lo debe a Jesús Villar Fuentes. Él se encargó de dejar los ordenadores operativos, limpiándolos, cambiando membranas, puenteando moduladores de televisión… Volcando su saber y su cariño en mi colección, encargándose de la parte menos lustrosa pero imprescindible.

Los asistentes pudieron disfrutar de un Vega, ¿qué tipo de comentarios produjo?

Pues fíjate que yo me esperaba que hubiera debate alrededor del Vega y del Recreated y que la gente lo cogiera, lo probara, lo insultara… Pues, no, en general, los asistentes ignoraron las dos máquinas y prefirieron, por goleada, usar los Spectrums clásicos. Pasaron por la RUN ZX sin pena ni gloria.

La Run tuvo la presencia de las nuevas generaciones ¿qué opinión crees que se llevaron de nuestro querido Spectrum?

En nuestro próximo podcast se hablará del tema, cogimos a algún chavalito ‘virgen’ de influencias sobre aquellas máquinas y se lo preguntamos… En el local donde hemos celebrado la RUN ZX habitualmente mi familia celebra también los cumpleaños de nuestros niños. Allí tengo una recreativa, un +2 con un divide, un telemach y una tele de 20’ de tubo. Y es sorprendente que a pesar de que casi ninguno ha visto nunca el ordenador y no paran de jugar con la recreativa y con el Spectrum, se pelean por coger turnos y se lo pasan realmente bien.

El famoso coche eléctrico de Sir Sinclair causó sensación ¿puedo preguntar cómo os hicisteis con uno?

La historia de como conseguí el C5 me di el gusto de contarla en El Mundo del Spectrum. Básicamente, yo sentía una inmensa curiosidad por este extrañísimo intento de Sinclair de lanzarse la mundo de la automoción, tratando de calcar su esquema de abaratamiento de costes. Durante años intenté conseguir uno en Inglaterra sin suerte ninguna. Pero un día, Manu Sevilla, compañero de EMS descubrió uno en perfecto estado en Dinamarca y la casualidad hace que yo tenga vínculos profesionales con una empresa de allí, a los que envío palets con piezas de mi negocio de desguace de coches, por lo que conocía a gente capaz de mover mercancías entre los dos países. Hablé con mis hermanos y padres que son parte del negocio familiar y autorizaron el gasto del C5 como artículo publicitario de nuestra empresa. Y así, el invento de Sinclair acabó paseando entre paisajes de olivos en Jaén. Y, desde luego, a mí no me ha decepcionado, es una máquina simple, pero tan fascinante y curiosa como me la había imaginado.

¿Qué conclusiones positivas se han podido extraer de la celebración de esta Run ZX?

Yo diría que casi todas las conclusiones que hemos obtenido son positivas, aún me sorprendo de lo bien que nos lo hemos pasado. La primera de todas: que esto es una afición y está para disfrutar y hacernos felices. A veces he visto unas discusiones y unas peleas barriobajeras alrededor de estos eventos… Hay que aplaudir y nunca me cansaré de hacerlo a la gente que organiza las grandes ferias, son personas que gastan gran parte de su escasísimo tiempo para la familia de manera altruista para disfrute de todos. Particularmente, a mí me gustan más los eventos sin mucha carga comercial, pero si no hay venta, ¿cómo los pagamos? La gente que organiza estas cosas son cuatro personas, harían falta muchas más, tendríamos que arrimar el hombro todos los que estuviéramos interesados en este mundillo, pero claro, todos vamos falta de tiempo y con obligaciones. Es una disyuntiva muy difícil de solucionar, tal vez la única forma de hacerlo es que se encargue de la organización una empresa profesional, con lo cual la entrada valdría una pasta y no iría mucha gente. Puede que lo que ahora mismo se pueda hacer son iniciativas como esta RUN ZX, con una infraestructura mucho menor y más volcadas al disfrute directo de los aficionados.

De esta RUN ZX me quedo con lo bien que nos lo hemos pasado en familia, con el inmenso cariño que hemos recibido los organizadores de los visitantes y con lo fascinante que ha sido conocer a gente que ama a la máquina de Sinclair tanto como yo, hay una especie de plasma en el que todos flotamos hecho de cariño hacia todo lo que generaron y generan estas máquinas que nos unen. ¡Ah! y también con el sorprendente interés que ha despertado al público en general, ha sido increíble ver cómo gente que no tiene hoy en día relación con el Spectrum te pedía información sobre la reunión y te contaba lo importante y divertido que fue el ordenador en una época de su vida.

¿Hay planes para que se consolide como una reunón anual?

La idea con la que nació, es de que la RUN ZX se convierta en una reunión de referencia para todos los que nos ponemos contentos cada vez que vemos una Microhobby. Tal vez lo ideal fuera ir rotando por diferentes ámbitos geográficos y acercarla físicamente a otros sitios. Yo creo que lo conseguiremos. De momento me llena de orgullo que el pistoletazo de salida haya sido en mi tierra. La primera piedra ya está puesta. Seguro que nos queda chulísimo el edificio del Spectrum en España.

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Fotografías | Neil Parsons en Twitter - Blog: PB48k
Fotografías | Sydaroa

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