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Textos tristes hacen alumnos infelices y desencantados

Nunca me han gustado los libros de texto que tienen lecturas y fragmentos de marcado carácter negativo y, la verdad, de estos, en educación, hay un buen número, tantos que hasta parece que lo que los autores intentan es, o bien, entristecer al alumnado, o bien, intentar comunicar a los chicos que ser feliz cuando uno lee o estudia está mal, que es mucho mejor estudiar lengua leyendo algo deprimente.

¿Acaso queremos que nuestros alumnos anden por la vida con gesto contrariado, triste y que sólo descubran que hay otros puntos de vista si ahondan en la desgracia? Les negamos que sean felices cuando aprenden. Y peor, ¿qué se le pasa por la cabeza al autor de un libro o de un examen cuando pone un texto plagado de elementos negativos? La colección de calamidades es extensa: muertes, atropellos, hambre, marginación, separaciones, divorcios, gente que alcanza la vejez sin haber podido ser feliz… ¿Qué necesidad hay de todo esto?

¿Pasar un mal rato leyendo anima a seguir leyendo? ¿Estudiar con textos negativos anima a volver a abrir el libro? ¡Qué sinsentido más grande! Así que es muy posible que nos encontremos a alumnos que ni tengan ganas de volver a abrir el libro, ni, tampoco, de ponerse a estudiar con ese material.

Ser un chico feliz y alegre no está reñido con ser una persona poco cultivada o no comprometida con los más débiles. ¿Estará todo esto relacionado con aquello de que la escuela mata la imaginación? ¿No será que lo que está matando es el ánimo? ¿Para dar una educación óptima y completa a los alumnos hay que estrellarlos contra la realidad más dura una y otra vez?

Y… por otro lado, que no menos importante. ¿Cómo los autores de esos libros de textos, cuadernos de ejercicios y exámenes osan hacerles revivir a algunos chicos posibles determinados pasajes de su vida que, a lo mejor, desean olvidar?

No lo entiendo, la verdad. Aprendí que hay que motivar, que hay que acercar a los chicos a la lectura, al estudio, que no hay que hacer pasar un mal rato a nadie y que no se deben poner textos, ni tratar temas en clase que sean susceptibles de hacer revivir, a los alumnos, momentos duros, tristes o traumáticos. Entonces, ¿por qué se ponen este tipo de textos incluso en exámenes que van a determinar su futuro?

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