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Gamificación y redacción: Story Cubes

Cuando los vi, supe que tenían que ser míos. Hace bastante tiempo que sé de su existencia pero nunca me propuse ir expresamente a comprarlos. El pasado fin de semana salí a dar una vuelta por el centro y, mirando algunos libros de literatura infantil, me los encontré de bruces. Allí estaban, los famosos Story Cubes. No lo dudé, cogí dos cajas diferentes y las compré.

Durante siete años, en mis clases de español como lengua extranjera estuve utilizando un recurso similar. Tenía un sobre lleno de dibujos de objetos, personajes y acciones recortados en cuadraditos de láminas para el retroproyector (uf, no hace tanto de esto y suena antiquísimo, ya). Sacaba unas cuantas fichas para proyectarlas, los alumnos las veían en pantalla y tenían que construir una historia con ellas. A ellos les encantaba esta actividad y, por supuesto, a mí también. ¡Salieron relatos maravillosos de aquellas clases!

Por todo ello, siempre tuve en mente comprar los Story Cubes (aunque no me haya decidido hasta ahora). Se trata de una caja con nueve dados. En cada cara hay un dibujo. Se lanzan los dados y hay que intentar crear una historia con todos los dibujos. El único límite es la imaginación de los jugadores. No hay ganadores ni perdedores, el objetivo es dejar volar la imaginación. Lo realmente divertido es que tampoco las reglas son fijas, podemos cambiarlas como queramos e, incluso, inventar nuevas y disparatadas formas de jugar. De nuevo, el objetivo es facilitar que nuestra imaginación comience a crear apasionantes historias.

Los nueve dados presentan 54 imágenes en total y permiten diez millones de combinaciones diferentes, lo que hace que sea un juego sin fin. Con todo, los creadores de Story Cubes han preparado extensiones del juego. Yo compré la caja de dados original y la de acciones, pero también existe una de viajes, otra de prehistoria… Prácticamente, es un juego sin final con el que se pueden divertir desde los niños hasta los mayores.

Sin duda, es un juego muy recomendable para practicar la redacción, la oralidad, las categorías gramaticales, el respeto por el turno de palabra, y cualquier otra faceta lingüística que se te ocurra.

Para esta entrada del blog, he realizado la siguiente tirada de dados. ¿Te atreverías a escribir o contar una historia que tuviera estos elementos?

¿Conoces Story Cubes? ¿Los has usado en el aula? ¿Has inventado divertidas reglas? Envíame un email para publicarlo en el blog y así poder compartirlo con el resto de lectores :)

Enlace | Story Cubes

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