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12 meses sin Wordpress

Esta semana se cumplen doce meses desde que abandoné Wordpress, abandoné los CMS dinámicos convirtiendo el blog en un sitio estático. Puedo asegurar que es lo mejor que he podido hacer nunca y me gustaría explicar por qué esto es así.

Desde hacía mucho tiempo me agotaba tener que invertir gran parte de mis energías en mantener una enorme base de datos, sacando copias de seguridad diarias e intentando que no se corrompiera al tiempo que debía gastar, semanalmente, varias horas en estar informado sobre las vulnerabilidades de Wordpress con el objetivo de proteger mi blog frente a posibles o potenciales ataques. Llevo creando sitios web desde 1998 y puedo asegurar que esta tarea es la más pesada, cansina y aburrida a la que me haya podido enfrentar como bloguero.

A esto hay que sumarle que soy muy exigente con el tiempo de carga de cada una de las páginas del blog y, tras cinco años, el acceso a la base de datos (y por tanto la carga del blog) se había vuelto lenta y perezosa. Por todo ello, decidí abandonar Wordpress y durante el otoño de 2012 y el invierno de 2013 estuve buscando una alternativa, probé multitud de sistemas para mantener un blog sin depender de las bases de datos MySQL hasta que, después de mucho investigar y probar, di con la solución: transformar mi blog dinámico en un sitio web estático, con páginas html en lugar de páginas dinámicas extraídas dinámicamente, al vuelo, de la base de datos. Quería dedicar todos mis esfuerzos a escribir y a crear en lugar de tener que estar destinando una cantidad considerable de tiempo (del poco que tengo) en mantener el sitio.

Mi solución: Piecrust, un generador estático de sitios web a partir de archivos de texto plano en Markdown. Simple, rápido y, hasta cierto punto, versátil. Para mí, la panacea. Ya no tengo que preocuparme, para nada, de los agujeros de seguridad de Wordpress, ni de la integridad de la MySQL, ni de blindar la instalación del CMS ni de nada parecido. El tiempo de carga, lo habréis comprobado, es mínimo y el acceso a cualquier página del blog, prácticamente, instantáneo. Navegar por mi blog es volar, justo lo que yo quería.

Ahora bien, una vez encontrado el nuevo sistema para hacer el blog, nuevos interrogantes aparecieron a la hora de hacer el diseño. En aquel entonces me preguntaba si mi giro hacia la simplicidad sería acertado o no. Me replanteé cómo debería ser un blog y qué elementos serían censurables por análogos, salvando las distancias, a todas aquellas páginas llenas de gifs animados tan características de los últimos años del siglo XX. ¿Por qué un lector tenía que leer cuánta gente había compartido un artículo? ¿Qué relevancia tenía eso y cómo influía en que el contenido llegase sin distracciones al lector? ¿Por qué un lector, al llegar a un blog, tenía que ver una barra lateral llena de elementos superfluos, cargada de widgets que, en su mayoría, no le valían más que al autor del blog? Éstas y otras muchas consideraciones me ocuparon varios meses y derivaron en el diseño del blog que estás viendo en este mismo momento, un diseño sobrio, creo que elegante, sencillo y que da importancia a lo que realmente relevante, a lo que cuento, dejando de lado distracciones que no valen para nada y otras florituras a las que he terminado cogiéndole mucha manía cuando visito otros sitios web.

Algunos conocidos me dijeron que esto de tender a la sencillez extrema era una moda y que, probablemente, me arrepentiría de abandonar un CMS tan popular, extendido y versátil como Wordpress. Lo cierto es que no hay ningún sistema de blogs perfecto al 100%, Piecrust, tampoco lo es pero sí puedo asegurar que es el que me vale a mí, es el que me permite concentrar todas mis energías y mi escaso tiempo libre en crear. Sin ir más lejos, gracias a esto, he podido sacar adelante Monsters Are Back!! y esto ya me prueba que el cambio ha valido la pena. Durante todos estos meses, cada vez que entro en el blog, me siento muy bien, me siento cómodo con lo que, visualmente se muestra y cómo se muestra. Indudablemente, aún hay ciertas cosas que debo mejorar pero todo se andará, por ahora, lo importante, es crear. Y me alegro muchísimo de no tener que gastar energías en el mantenimiento y en el blindaje del sitio (aunque sí es cierto que no existe ningún sistema inexpugnable).

Durante gran parte de estos doce meses, el blog ha seguido teniendo activo el sistema de comentarios pero cada vez comenta menos gente, quiero pensar que no es porque el blog haya dejado de ser interesante, el buzz que genera en las redes sociales no me hace pensar tal cosa, parece que es algo común en la blogosfera. Probablemente, un blog como éste sí necesitaría tener comentarios que permitieran el debate sobre algunos de los temas polémicos que, a veces, trato o comentarios que pidan aclaraciones sobre determinadas cuestiones ligüísticas. Puede ser, sí, pero también he terminado por cansarme de tener que estar pendiente de si se comenta o no, así como de la moderación de los comentarios. Ya estuve estudiando esta posibilidad cuando hice la migración a Piecrust pero la dejé en suspenso por no tenerlo claro. A día de hoy, creo que he acertado cerrando el blog a los comentarios y llevándolos a las redes sociales, esto me permitirá seguir focalizando mis energías en crear aunque renuncie a que los comentarios de mi blog sean míos o estén en el propio blog. En ocasiones, sigo dándole vueltas a este tema pero, por ahora, estoy contento con la decisión de cerrarlos. Veremos si no me he equivocado…

En cuanto a otras de las decisiones comprometidas que asumí al rediseñar todo el blog, es decir, la de llevar la barra de navegación al pie de página, sin duda y, a pesar de ser arriesgada, me sigue encantando. Le otorga a la navegación rapidez, limpieza y vuelve a invitar al lector a fijarse en el contenido con el menor número de distracciones posible. Tras ver por un instante la cabecera, de forma inmediata, el lector se encuentra con el artículo que buscaba o quería leer. Me encanta.

Doce meses ya sin Wordpress, han pasado rápido y son muchas las entradas que he escrito. Doce meses y el blog, ya con el nuevo diseño, obtuvo el tercer premio del VII Premio Espiral Edublogs lo que me lleva a pensar que en algo acerté.

Imagino que no todo el mundo compartirá mis opiniones sobre diseño web, imagino que no a todo el mundo le servirán de guía las decisiones que he tomado sobre mi blog pero sí son las que me han servido a mí y las que seguiré teniendo presentes pues estoy encantado con el tiempo de carga de las páginas (casi instantáneo), con el diseño (muy limpio, elegante y directo) y con el tiempo que me cuesta el mantenimiento del blog (cero minutos al mes). Por supuesto, un blog estático tiene otros inconvenientes que, de hecho, pueden invalidar que crear un blog de estas características sea, incluso, una opción a tener en cuenta pero, precisamente, eso es lo bonito de Internet, hay miles de opciones para hacer una misma cosa, tú sólo tienes que encontrar la tuya.

Bienvenidos a mi modesto blog y seguimos en contacto :)

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