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Sombra del paraíso, de Vicente Aleixandre

1. Breve biografía del autor.
Vicente Aleixandre nació en Sevilla en 1898. Tras pasar su infancia en Málaga se traslada a Madrid. Cursó estudios de Derecho e Intendencia Mercantil y ejerció la docencia, aunque tuvo que dejar de impartir clases debido a una enfermedad que le obligará a retirarse al campo. Es en este ambiente rural donde escribe su primera obra: Ámbito (1928) que fue publicada en la ‘Revista de Occidente’ antes de ser editada como volumen independiente. Si en un principio quiso cultivar la poesía pura, pronto se decantará por la tendencia surrealista. Tras sufrir una grave recaída de su enfermedad publica su mejor y más famosa obra: Sombra del paraíso (1944). Un año antes de publicar Mundo a solas (1950), ingresaba en la Real Academia Española de la Lengua. El reconocimiento internacional a su brillantísima trayectoria literaria queda consolidado al concedérsele el premio Nobel de Literatura en 1977. El genial poeta falleció en 1984. Otras obras del autor son: Espadas como labios (1932), Pasión en la tierra (1935), Nacimiento último (1953), Los encuentros (1958) o Antología del mar y la noche (1971).

2. Contexto literario de la obra.
Vicente Aleixandre, grandísimo poeta surrealista, forma parte del Grupo del 27 (el término ‘generación’ -lleno de polémica- ha sido usado en tantas ocasiones que ha quedado tremendamente desvirtuado y, no sólo eso sino que, para parte de la crítica, nacen las generaciones como champiñones, como si de cualquier cosa se tratase). El poeta comenzó a publicar tardíamente en comparación con los demás compañeros del Grupo. Siguiendo a Carlos Bousoño, uno de los críticos que más y mejor ha estudiado la obra de Aleixandre, observamos que en la producción del poeta hay dos etapas bien diferenciadas: una primera (desde los inicios hasta Nacimiento último (1953)) en la que cada uno de los elementos de la naturaleza contienen expresión de pureza, y esta pureza le lleva al amor. Y una segunda etapa (que comienza con Historia del corazón (1954) hasta el final de su vida literaria), ahora, el amor derivado de la pureza que le llevaba a la comunión con el cosmos, se centra en el modo de vivir de los hombres. Vicente Aleixandre escribe Sombra del paraíso (1944) en un momento vital muy difícil, estos primeros años de posguerra son muy duros pues ha perdido su casa, además parte de su consternación viene dada por la situación en la que se encuentran sus amigos, pues sufren las terribles consecuencias de la guerra que acaba de finalizar.

3. Comentario de la obra.
Permítaseme comenzar con una cita de José García López que resume magistralmente la esencia de la obra que nos ocupa: ‘pasada la Guerra civil, Aleixandre publicó Sombra del paraíso (1944), en el que la acritud y violencia de sus primeros versos quedan sustituidas por una serena y melancólica nostalgia que evoca, en medio del dolor y de la impureza, propios de lo humano, un mundo perfecto de belleza no hollada’. Nadie pudiera haberlo dicho mejor.

En Sombra del paraíso observamos un canto a la naturaleza pura, pero no se trata de una naturaleza real, sino que el poeta ha interiorizado los paisajes de Andalucía y, en un proceso de cuidadosa destilación, ha recreado una soñada naturaleza ideal y entendamos ideal, como aquello que reside en el mundo de las ideas, es decir, que es intrínsecamente puro. En esa naturaleza pura e ideal, el hombre juega un papel desestabilizador pues es un elemento impuro. Notemos que no encontramos referencia toponímica alguna en medio de toda esa naturaleza recreada por el poeta, de hecho observamos que el poeta quiere sublimarla. Así, no se trata de un paisaje estático lo que presenta el poeta sino que aprovecha todo lo que recuerda de esa naturaleza soñada para reconstruir un entorno que consiga trasmitirnos unas sensaciones que produzcan honda tristeza y desánimo.

Llegados a este punto, es importante recordar que la crítica ha analizado esta obra a partir de una carta que Aleixandre envió a Dámaso Alonso. Lamentablemente, dicha carta hay que tomarla con sumo cuidado porque como muy bien apunta Leopoldo de Luis, está fechada el 19 de septiembre de 1940, ‘y en aquella fecha Aleixandre sólo había escrito siete de los cincuenta y dos poemas que componen el libro’.

Como muy bien vuelve a señalar Leopoldo de Luis, Aleixandre dirá más tarde que en este libro el poeta está considerado como ‘dios caído que se acuerda de los cielos’ y que Sombra del paraíso ‘intenta ser un cántico a la aurora del mundo, desde el hombre presente’, aurora vista como ‘un ansia de verdad y de plenitud, desde el hombre de hoy’. Un hombre que desestabiliza el orden natural con su fiebre de poder y que representa una amenaza para todos y cada uno de los seres que pueblan la tierra.

Sombra de paraíso es un libro triste pero muy bello. Vicente Aleixandre supo transmitir magistralmente el estado anímico en el que se encontraba en esos primeros años de posguerra.

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