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Sin rumbo, de Eugenio Cambaceres

1. Biografía del autor.
Eugenio Cambaceres nació en Buenos Aires en 1843. No tenemos demasiados datos acerca de su vida a pesar de que fue un personaje público. En 1869 se doctora en Leyes pero ejerce la abogacía durante muy poco tiempo. El escritor fue diputado por la provincia de Buenos Aires y propugnó la separación de Iglesia y Estado. Entre sus mayores logros en el plano artístico figura la introducción del Naturalismo en Argentina debido a la influencia de Émile Zola. Sin rumbo (1885) es la tercera obra que publica y, sin duda, la más lograda. En 1887 deja la política y se dedica por entero a la vida literaria. Eugenio Cambaceres falleció en París en 1890. Otras obras del autor son: Potpurrí (1882), Música sentimental (1884) o En la sangre (1887).

2. Contexto literario de la obra.
Eugenio Cambaceres es el introductor del Naturalismo en la narrativa hispanoamericana. Cuando se publica la novela, Argentina está sufriendo una profunda transformación social acogiendo a un número enorme de inmigrantes. El dictador Rosas había caído en 1852 y un año después se había promulgado la nueva constitución. Eugenio Cambaceres es uno de los miembros más destacados de la denominada ‘Generación del 80’. Estos escritores son cultos y pertenecen a las clases altas de la sociedad que lucharon por una educación obligatoria y gratuita. Domina en su obra -muchas veces de carácter fragmentario- el positivismo y las teorías de Darwin.

3. Comentario de la obra.
Sin rumbo fue, hasta hace muy poco tiempo, imposible encontrarla en las librerías de España pues la edición que se publicó en 1971, no tuvo éxito alguno y pronto desapareció de los anaqueles de las tiendas dejando sitio a otras obras más frívolas que se vendían mejor mientras los ejemplares de la obra que ahora tratamos enmohecían sin remisión. Afortunadamente, el lector español sí puede hoy encontrarlo en las librerías pero no hemos de olvidar que queda mucho camino por recorrer para que podamos acceder a una literatura que permanece oculta y desconocida para los españoles pero es básica y esencial en Hispanoamérica.

Sin rumbo posee un argumento no demasiado complicado: se narra la vida de Andrés, el dueño de una estancia (en Argentina y otros países de su entorno la estancia es una ‘hacienda de campo destinada al cultivo y la ganadería’) que seduce a la hija de un peón y que, tras haberla dejado embarazada, se desentiende de ella y marcha a la ciudad de Buenos Aires. Allí entabla una relación amorosa con una mujer de la alta sociedad. El tedio se ha instalado en su vida y decide volver a la estancia para cuidar y educar a su hija que no tiene a nadie en el mundo pues su madre falleció en el parto. Poco a poco, Andrés va recuperando los ánimos perdidos hasta que la difteria se lleva a la pequeña. El protagonista, desolado e incapaz de superar la desgracia, se suicida de forma harto escabrosa.

La obra se divide en dos partes: la primera queda definida por la degradación, el egocentrismo del personaje y la crueldad del mundo en el que vive. Observamos que Eugenio Cambaceres utiliza para sustentar al personaje las teorías darwininas sobre la evolución de las especies. El personaje lucha por su supervivencia al tiempo que el medio determina su existencia. En la segunda parte se le ofrece al personaje la posibilidad de redimirse al volver a su casa y cuidar de su hija. Sin embargo, el determinismo que impera en esta novela frustra las esperanzas de Andrés, el protagonista, y le impide toda posibilidad de salir airoso. Se observa, así, la presencia de la filosofía de Schopenhauer en el texto pues existe una negación consciente de la voluntad de vivir.

Es importante reseñar que el narrador no se implica en la historia, algo sorprendente para la literatura de la época. Este distanciamiento del narrador se produce en un intento de presentar los hechos de forma objetiva. Con todo, el autor permite que nos adentremos en la psicología del protagonista, algo que no ocurre con ningún otro personaje, para producir en el lector un sentimiento que se acerque a la compasión.

Como muy bien dijo García Mérou, Sin rumbo es un ‘estudio franco, profundo y desgarrador de una existencia perdida’ que está narrado con un lenguaje nuevo de ‘párrafos incisivos, cortantes, ásperos y de aristas agudas’. Un estilo conciso y sencillo que muestra, magistralmente, la pluralidad de registros lingüísticos de Argentina.

El lector interesado por la cultura en general y por el conocimiento de la literatura hispanoamericana en particular, no puede obviar semejante obra de arte. Sin rumbo es una lectura obligada a pesar de que no se hable de ella frecuentemente, (por no decir que jamás se habla de ella en los suplementos literarios o culturales de los grandes diarios). Por fortuna, estos suplementos están medianamente indicados para forjarse una somera idea del panorama literario pero no cumplen la función de aconsejar al lector que se acerque a los clásicos más que en contadas ocasiones. Pues para eso estamos aquí nosotros, para recomendar la lectura de obras como Sin rumbo.

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