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Leyendo en mi Kindle 3

Hace mucho tiempo que dejé de tener interés por las cosas materiales, antes me gustaba mucho comprar los libros para tenerlos, para cuidarlos, al igual que me había pasado anteriormente con los discos y después con los CDs. Pero los tiempos han cambiado y ahora detesto cualquier objeto que ocupe espacio físico, sólo sirva para ser usado una vez y tenga la odiosa manía de acumular polvo en las estanterías. En la actualidad, soy mucho más práctico y sigo siempre el mismo patrón: ‘descargar-usar-almacenar en el disco duro’ (donde no ocupa espacio físico).

Dicho esto, mi Kindle 3 llegó hace unos días y acabo de terminar de leer la primera novela en él. El autor elegido ha sido Haruki Murakami y he de confesar que la experiencia ha sido muy satisfactoria por muchos motivos. El primero es que, como la pantalla no está retroiluminada, la vista no se cansa en absoluto y es verdaderamente cómodo pasar varias horas leyendo puesto que no se calienta en absoluto. El segundo es que, gracias a la calidad de la tinta electrónica del Kindle 3, me olvidé en todo momento de que estaba leyendo en un dispositivo digital. Debo explicar aquí que desprenderme del lastre de los libros tradicionales ha sido un motivo de felicidad ya que, desde hace bastante tiempo, dejé de comprarlos porque me daba una pereza enorme tener que buscarles un sitio en mis atestadas estanterías y, además, he de ser sincero, no tengo ganas de gastarme el dinero para leer obras que luego no lo merecen aunque se publiciten como ‘libros del año’. Así que, con el Kindle, puedo descargar miles de obras para tener una biblioteca en su memoria que no cabría, de ningún modo, en mi casa y leer cualquier libro que me apetezca en cualquier lugar y momento ya que el Kindle es muy ligero y en su memoria cabe un número verdaderamente enorme de libros.

He estado investigando con qué posibilidades extra cuenta mi lector de e-books y vía @wwwhatsnew, me entero que ha aparecido recientemente Send to Kindle, una extensión para Google Chrome, que nos permite enviar contenido al Kindle de una forma muy sencilla para poder leerlo cuando estemos desconectados o en algún lugar sin internet y, lo mejor de todo es que es capaz de borrar anuncios publicitarios, espacios en blanco, imágenes y otros contenidos que no queramos guardar en nuestro Kindle. Por si todo esto fuera poco,  Send to Kindle cuenta con un interesante sistema de detección automática del contenido principal para que la tarea de guardar lo verdaderamente sustancial sea coser y cantar. Tiene dos modos, manual y automático, se convierte en una excelente opción para los que se han acostumbrado a leer información desde este popular dispositivo.

En este sentido, también tenemos Instapaper otra herramienta que nos permite hacer algo similar pero que aún no he tenido tiempo de experimentar con ella.

Desde que decidí que tendría un Kindle me puse a buscar información por internet y, en Maestros del Web, encontré estos consejos para sacarle todo el partido posible a nuestro lector de libros electrónicos.

Así pues, una compra de la que estoy más que contento. Se la recomiendo a todos los lectores del blog, además de por todo lo dicho, porque es una herramienta fantástica para lecturas en grupo de una obra ya que se pueden compartir los comentarios, anotaciones, marcadores… Me encanta.

Actualización (15-ago-2011):  Quizá te interese leer este artículo sobre cómo transferir al Kindle obras de autores clásicos de forma completamente gratuita y legal.

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