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Si Linux fuera el sistema operativo más usado del mundo…

Saben los lectores de este blog que, desde el comienzo, siempre he procurado ofrecer contenido nuevo y original o, por lo menos, aportar nuevas opiniones sobre noticias, vídeos, conferencias y otros materiales. Hoy voy a hacer una pequeña excepción dado el interesante punto de vista que tiene el texto que sigue a continuación (a pesar de que circula hace tiempo por internet) y el interés que tienen muchos de los amigos y compañeros que me preguntan por el sistema operativo del pingüino. Linux es un sistema operativo que está construido de una forma lógica y esto se traslada a la experiencia de usuario. Cuando alguien acostumbrado a Linux intenta utilizar un Windows, pasa esto:

Hoy he entendido a un compañero de trabajo que me comentó los problemas que tuvo al pasar de Windows a Linux. Sentí lo mismo al experimentar con Windows. Creí que debía probar Windows desde el momento en el que todos mis amigos comenzaron a contarme lo genial era. Fui al sitio de Microsoft para descargarlo, pero no estaba disponible. Estaba enojado porque perdí mucho tiempo tratando de buscar un enlace de descarga, así que decidí preguntarle a mi amigo y él me dijo dónde comprarlo.

Cogí el coche y conduje hasta el centro comercial más cercano, allí encontré una tienda que vendía software. Le pregunté al vendedor si tenían sistemas operativos Windows y él me preguntó acerca de la versión que quería.

Juro que salí de la tienda en ese instante.

Poco tiempo después, uno de mis amigos me dio una copia de Windows XP pero me pidió que no se lo dijera a nadie. Pensé que era un poco extraño, porque yo copio mi distribución de Linux todo el tiempo para dársela a mis amigos. Muy raro. Puse el CD de Windows en el lector, reinicié la computadora y esperé a que el Live CD iniciara. No funcionó. El CD sólo me preguntaba si quería instalarlo. Consternado, llamé a mi amigo por teléfono y me dijo que Windows XP no se podía iniciar desde el CD.

Vaya, me dije. Decidí que lo instalaría. Seguí las instrucciones de la pantalla, pero me puse nervioso porque no me preguntó si tenía otros sistemas operativos instalados. Sé que, en cada Linux que instalo, siempre se me pregunta si quiero crear nuevas particiones o detalles por el estilo. Volví a llamar a mi amigo y me dijo que Windows XP elimina cualquier otro sistema operativo previamente instalado. Bueno, de acuerdo, regresé a Linux y respaldé todos mis datos antes de continuar con la instalación de mi copia de Windows.

La instalación fue bastante simple, a excepción de la parte en que me preguntó acerca del número de serie, que era una combinación de letras y números. Noté bastante enojado a mi amigo cuando volvió a escuchar mi voz al descolgar el teléfono, le oí suspirar y me dijo que mejor venía a mi casa. Al llegar me escribió su numero de serie y me repitió que no debería decirle de esto a ningún alma viviente. Mi amigo se fue y reinicié la computadora para arrancar el sistema por primera vez.

Me quedé en estado de shock cuando me permitió cambiar la configuración del sistema sin preguntarme por mi contraseña. Mi amigo protestó al escuchar de nuevo mi voz cuando contestó mi llamada. A pesar de todo, quiso ayudarme y me dijo que el acceso de root fue dado desde el inicio al usuario principal. Como no me rindo fácilmente, encontré la forma de crear otro usuario sin acceso a root e inicié sesión. Para mi sorpresa, me encontré entonces con que si quería cambiar algo, en vez de preguntar por la contraseña, necesitaba salirme y volver a entrar como administrador (que el nombre que aquí le dan a root). Con esto, me di cuenta de que había demasiada gente que iniciaba sesión como administrador y empecé a ponerme nervioso.

En fin, hora de trabajar, me dije. Fui a ‘Inicio>programas’, para abrir una aplicación de hoja de cálculo, pero no pude encontrar nada. Mi amigo me contó que Windows no tiene ninguna aplicación de esas por defecto y que debía descargarla de Internet. Bien, pensé, es la distribución básica de Windows. Fui a añadir/quitar programas en el panel de control, como siempre hago en Linux, pero aquí no había programas para añadir. Sólo me permitía desinstalar programas. No pude encontrar ningún botón o menú que me permitiera instalar aplicaciones. ¡Esto es extraño! Telefoneé a mi amigo otra vez, y me dijo que que los usuarios de Windows debían encontrar sus propias aplicaciones para instalar, así que después de googlear, encontré el paquete ofimático Openoffice, así que lo descargué y lo instalé. Ahora por fin podría terminar mi trabajo con la hoja de cálculo.

Te diré la verdad, no me divertí del todo. No comprendo bien esta forma que tiene Windows de hacer las cosas. Porque hay un disco A, y después un disco C, ¿dónde está el B? Esa sería la distribución lógica. No encontré aplicaciones para incrementar mi productividad y tuve que gastar mi tiempo para encontrarlas.

Mi amigo me dijo que necesitaba una aplicación de antivirus que tampoco venía con la distribución. No entiendo cómo es un virus de computadora. ¿Cómo un objeto inanimado podía contraer una infección?

Después de todo, encontré que Windows es muy difícil de usar. Tal vez pueda ser buena para gente que entiende de computadoras, pero para mí, no gracias. Me vuelvo a mi Linux.

Actualización (23-dic-2010):  MyComputerPro ha hecho un interesante análisis de las posibles consecuencias que tendría que Linux fuera el SO más utilizado.

Fuente | Pixibuntu
Fuente | Beli’s blog
Fuente | Ataliba Teixeira

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