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Corral de comedias de Almagro

Debido a mi formación humanística y a mi interés por el teatro de los Siglos de Oro, tenía muchísimas ganas de visitar el Corral de comedias de Almagro. Aprovechando las vacaciones de Navidad, decidí pasar un par de días en La Mancha y acercarme para hacerle unas fotos.

El corral de comedias de Almagro es el único espacio teatral del siglo XVII que nos ha llegado intacto en toda Europa. Fue construido en 1628 remodelando un antiguo mesón, el Mesón del Toro. De hecho, los camerinos aprovechan la antigua bodega de este mesón. El teatro estuvo en activo hasta que, en el siglo XVIII, se prohibieron los corrales de comedias por ser lugares insalubres (no había baños y las representaciones ocupaban casi todo el día) y en los que se producían frecuentes altercados. Así pues, desde ese momento se convierte en la Posada de las Comedias. A mediados del siglo XX, el dueño de esta posada, mientras hacía unas obras de reforma encuentra tras un muro una antigua baraja española pintada a mano muy bien conservada. Tras comunicar el hallazgo al ayuntamiento y después de examinar los documentos de la localidad, se llegó a la conclusión de que allí debía haber existido un corral de comedias. Se expropiaron las propiedades que afectaban al espacio del antiguo corral por 65.000 pesetas de la época y se iniciaron las obras. La zona del escenario apareció prácticamente intacta.

Según se puede leer en la Wikipedia, el precio de la entrada no era un precio global como hoy lo conocemos. En aquel tiempo se pagaban distintas entradas: una a la entrada, otra para la hermandad o beneficiario y otra para sentarse. La compañía raramente llegaba al 20% de lo recaudado.

La temporada de comedias comenzaba el domingo de resurrección y terminaba el miércoles de ceniza con la excepción de que, en las ciudades universitarias, estaba prohibido representar entre semana para que los estudiantes no se distrajeran. De octubre a abril la comedia empezaba a las dos de la tarde, en primavera a las tres y a las cuatro en verano, para finalizar antes de la puesta de sol. Su duración estaba entre cuatro y seis horas. Durante ese periodo no se representaba una sola obra, sino que en los intermedios de la obra principal se entretenía al público con otras obras menores. La estructura era así:

En estos espacios se representaban comedias, es decir, cualquier representación teatral excepto autos sacramentales. Además, en los corrales de comedias no había decorados ni tramoyas sólo se informaba al público si era de noche o de día o si estaban en el campo o en la ciudad con los parlamentos de los personajes.

Como se puede apreciar en las fotos, su estructura es de madera, así que en los corrales de comedias estaba prohibido fumar por el evidente peligro de incendio.

Recomiendo a todos aquellos que vayan a Almagro que no se pierdan el Museo del Teatro, verdaderamente interesante y muy apropiado para comprender la evolución de los espacios escénicos a través de las diversas épocas.

Desde 1955 es Monumento Nacional y, durante el mes de julio, tiene lugar el Festival de Teatro Clásico de Almagro, una excelente oportunidad de vivir la experiencia de ver una obra representada en el único corral de comedias conservado en el mundo.

Dos son los lugares más anecdóticos del corral:

La cazuela de las mujeres era una zona acotada destinada a las mujeres sin linaje. estaba en el primer piso, justo enfrente del escenario, y se accedía por una escalera independiente. Aunque a las mujeres se les tenía prohibido actuar es importante reseñar que el público femenino tenía gran relevancia en estos actos teatrales a pesar de tener el peor sitio de todo el teatro, el más caluroso, incómodo y atestado ya que el ‘apretador’ era una persona cuya función consistía en hacer entrar al mayor número de mujeres dentro de la mencionada ‘cazuela’ que, además no podían ir con guardainfantes.

El patio de los mosqueteros era el lugar más ruidoso de todo el teatro, allí iban personas cargadas de verduras para arrojárselas a los actores si la obra era mala y, si no, también. En la mayoría de las ocasiones había peleas, trifulcas y voces en esta zona del corral de comedias.

La visita cumplió todas mis expectativas y la recomiendo a todos los amantes de la cultura en general y, por supuesto, del teatro.

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