Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web, en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies. OK | Más información

La vida con un Android

Compré mi Samsung Galaxy S convencido de que la potencia de Android y la perfecta sincronización de este sistema operativo basado en Linux con todos los productos Google que utilizo a diario me haría la vida mucho más fácil al tiempo que me permitiría estar al tanto de todo lo que se comenta en las redes sociales de corte profesional (o no) en las que participo (ver barra lateral del blog).

No he querido escribir esta entrada hasta no haber tenido la seguridad de haber ‘cacharreado’ a fondo con este smartphone. Después de dos meses largos de uso, he de confesar que ya no podría vivir sin él, la experiencia está siendo muy positiva ya que lo utilizo para casi todo, de hecho, esta misma entrada del blog está escrita desde el propio Galaxy S. Tal es la potencia de este aparato que lo que uno lleva realmente en el bolsillo es más un completo y potente ordenador que un teléfono móvil. De hecho, casi podría asegurar que las operaciones cotidianas que se hacen habitualmente con un móvil son las que menos uso en mi smartphone Android y no mentiría si dijese que únicamente habré enviado un par de SMS desde el día que lo compré. Los SMS fueron sustituidos desde el primer día por extensos correos electrónicos desde Gmail o charlas con Google Talk.

Además de la agradable sensación del allways connected que da Android, lo mejor es que uno puede estar siempre informado de todo lo que ocurre a nuestro alrededor puesto que también es posible sincronizar el teléfono con diarios nacionales e internacionales, Google Reader, Calendar, Twitter, Facebook, Flickr, Linkedin, y se puede estar al tanto de cuándo aparecen los podcasts a los que estamos suscritos. Por si esto fuera poco, cuenta con GPS, realidad aumentada, Google Earth, Latitude, Google Goggles, una cámara de 5 megapíxeles, el traductor Speech to Speech y miles de aplicaciones más en el Market de Android que lo potenciarán hasta el infinito.

Todo ello posibilita que no tenga que ir a todos lados con el portátil a cuestas (al tiempo que cuido mi espalda) y que disponga de todos los servicios que habitualmente utilizo allá donde me encuentre. Uno de los aspectos que más me han gustado es el de no haber tenido que meter en el móvil los números de teléfono de mis contactos, ni sus fotografías, ni sus direcciones de correo, de email o cualquier otra red social que utilicen puesto que Android se sincroniza con los contactos de Gmail de forma automática, lo que es una verdadera maravilla, sin duda.

Las posibilidades de este Galaxy S con Android son tan infinitas como infinitas son las posibilidades que ofrece un ordenador. Recomendadísimo.

Coméntalo en: Twitter Facebook Google +