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Cómo ayudar a los alumnos a controlar los efectos del choque cultural

Estudiar en el extranjero por primera vez puede cambiar radicalmente la perspectiva que una persona tiene sobre la vida y las relaciones humanas así como su punto de vista sobre la cultura del país en el que estudia y, también, del suyo propio. Estar fuera del ambiente habitual es algo muy emocionante, y puede producir una sensación inicial de libertad y de bienestar que pronto se verá matizada, cambiada o quebrada, según la fortaleza anímica de cada persona y su concepción de la realidad. Así pues, aunque para la mayoría de personas vivir en el extranjero supone una experiencia muy gratificante, hay que tomar conciencia de cómo puede afectar a nuestros alumnos el choque cultural.

Hay varias fases que se producen en el proceso de adaptación a la nueva cultura y que pueden durar desde unos días hasta varias semanas, dependiendo de la persona y de la situación:

  1. Alegría desmedida por estar viviendo una experiencia inolvidable.
  2. Aclimatación al entorno y a la vida española. Se comparan las espectativas previas con la realidad que se vive. Hay una valoración constante de las costumbres del país de acogida con respecto a las del país de origen.
  3. Tristeza. Se echa mucho de menos a la familia y al país de procedencia.
  4. Superación de las dificultades. Aclimatación total a la vida en España.

Casi todos los estudiantes logran adaptarse a la forma de vida española pero, en el proceso, se suelen sufrir algunos de estos síntomas típicos del choque cultural:

Por ello, ???es importante informar bien a los estudiantes sobre las diferencias que van a encontrar y también intentar suavizar la ansiedad que tienen antes de sumergirse realmente en la nueva cultura. Quizá, uno de los aspectos más importantes sea mantener una entrevista personal con cada miembro del grupo al comienzo del programa para conocer cuáles son sus metas y cuáles han sido los motivos que le han llevado a venir a estudiar español a España y programar un plan de acción para atenderlos correctamente. Por ejemplo, puede darse el caso de que, en su trabajo, le hayan marcado un plazo para aprobar el DELE ya que, a corto plazo, le van a destinar a un país de habla hispana.

Cuando un estudiante necesite ayuda, es muy importante mostrarse comprensivo y dejar hablar al alumno. Una vez que se haya desahogado, debemos calmar sus preocupaciones explicándoles que es muy natural sentirse desubicado y que hay muchas maneras para superarlo. Es bueno que comprendan que lo que sienten es algo frecuente y muy común ya que casi todos los alumnos que ya están en el centro han sufrido lo mismo en sus primeras semanas en España.

Actuar rápidamente puede hacer que nuestros alumnos disfruten de su experiencia en el programa y lo recuerden durante mucho tiempo como algo enormemente positivo. ¿Qué estrategias usáis vosotros para minimizar los efectos del choque cultural en vuestros alumnos?

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