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Algunas reflexiones sobre e-learning

Mucho se está hablando en la red de los logros conseguidos en e-learning y b-learning y, desde hace unas semanas también se nota cierto desencanto en la blogosfera por las dificultades que surgen al intentar construir un entorno de aprendizaje cómodo y realmente efectivo donde el alumno no se vea sujeto a la estructura de un sistema tan cerrado que le cueste tanto esfuerzo entender el funcionamiento de la plataforma del curso como conseguir los objetivos programados en el propio curso.

Un LMS (Learning Management System) debería ser un sistema que facilitase el aprendizaje, algo que no siempre es así quizá porque se intenta llevar al medio digital la estructura de un curso analógico sin adaptar apenas los materiales con los que trabajará el alumno resultando, en muchos casos, un simple conjunto de anodinos documentos en PDF aderezados con unos cuantos vídeos.

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Me gustó mucho una entrada de Dolors Reig que leí hace poco y me gustaría comentar:

Leía ayer mismo a George Siemens sobre los VLE [Virtual learning environment], que tienen mucho más de gestores de contenido que de entornos de aprendizaje: ‘El reto de los entornos personales de aprendizaje es alinearlos con las estructuras existentes en las escuelas (empresas o departamentos de formación, añado) y universidades. Los LMS soportan y ayudan a preservar la estructura obsoleta de muchas instituciones.

Sin embargo, es curioso, en una conversación con Francisco Herrera, hablábamos sobre la estructura de los cursos e-learning que usaban la plataforma Moodle y me comentaba que él había comprobado que muchos de los profesores que todavía basan su experiencia profesional desde una perspectiva analógica se sentían mucho más cómodos trabajando en entornos cerrados.

Desde la popularización de internet y llegada del ADSL, usuarios de todas las edades aprenden colaborativamente utilizando foros y sitios web llegando, incluso, a agruparse en comunidades que investigan y producen contenidos de mucha calidad sobre los más variados temas. La mayoría de las veces, esto se produce en entornos abiertos y, frecuentemente, no profesionales. De hecho, muchos de nuestros alumnos han aprendido cómo hacer y retocar fotografías, cómo modificar una Nintendo para que lea juegos no originales o cómo planificar su próximo viaje preguntando en foros, leyendo blogs, viendo vídeos en Youtube, chateando y publicando sus conclusiones en espacios igualmente abiertos intentando devolver a ‘la comunidad‘ el favor de haberles enseñado a realizar la tarea que necesitaban. En definitiva, han aprendido a hacer tareas complejas que no podrían haber aprendido por ellos mismos sin la ayuda de la comunidad. Si esta forma de aprender es válida y realmente efectiva, por qué no llevarla del mismo modo al mundo profesional.

Así pues, se crea un nuevo espacio educativo sorprendentemente amplio con el objetivo de aprender juntos en el que quedan interconectados los integrantes de toda la comunidad, es decir, el conjunto de alumnos y profesores que trabajan colaborativamente para aprender a hacer una tarea determinada utilizando exclusivamente o no entornos virtuales.

Recientemente ha salido un libro (Web 2.0 Nuevas formas de aprender y participar) que apoya esta idea acerca del aprendizaje colaborativo utilizando la red como herramienta de comunicación:

Hasta ahora, en internet, era preciso aprender para poder participar, pero hoy es necesario participar para poder aprender.

En efecto, la figura del profesor como un simple transmisor de información que dicta sus lecciones de sus folios raídos y amarillentos no tiene hoy en día mucha razón de ser y, menos aún, colgar esos folios en formato PDF en un servidor cualquiera para que un alumno simplemente se los estudie y aprenda. Entender el e-learning de  este modo es desaprovechar las posibilidades que nos ofrece internet para educar de un modo participativo y práctico. Y es que, como he dicho en muchas ocasiones, la red debería ser considerada como un medio, nunca como un fin.

Los entornos abiertos hacen mucho más natural el aprendizaje una vez que los alumnos han superado el miedo a publicar en la red sus hallazgos, sus opiniones y sus dudas. Cuesta entender los motivos por los cuales un profesor puede llegar a tener cierto miedo escénico cuando publica en internet y no lo tiene cuando da clase o escribe un ensayo que va a ser publicado en papel. Diego Leal hacía la siguiente reflexión sobre sus cursos abiertos de e-learning.

La última vez que fui profesor, en mi interior todavía sentía que era mi responsabilidad que los demás aprendieran. Ahora estoy convencido de que mi misión es disponer un entorno que facilite que los demás aprendan, pero que yo no puedo asumir responsabilidad por el aprendizaje de nadie. Eso significa que para algunas personas esto tendrá sentido de inmediato, pero que otras tendrán que desarrollar los patrones cerebrales que les permitan encontrar ese sentido.

Me ha encantado el vídeo que sirve como presentación de uno de sus cursos (EC&I 831: Social Media & Open Education):

Termino esta extensa entrada con una cita de Fernando Checa que abre otra reflexión interesante sobre el uso de las nuevas tecnologías en el ámbito de la educación a distancia.

La promesa de abaratamiento de costes atrajo a más empresas y a la administración. Ya era posible formar a los empleados con presupuestos mucho más ajustados. Se desarrollaron plataformas de teleformación, se hicieron congresos, se crearon asociaciones y sobre todo el dinero empezó a fluir. Y con él los alumnos. Decenas, cientos de ellos que poco a poco se sumaban a infinidad de cursos de cualquier temática. La máquina funcionaba y sigue funcionando… ¿seguro? Tras nueve años creando cursos y participando como profesor on line en decenas de ellos sigo viendo el mismo problema. No funcionan. Pero nadie se atreve a decirlo.

Queda claro que aún nos queda camino por recorrer hasta llegar a un punto en el que aprender y enseñar a distancia sea una tarea tan satisfactoria y natural como lo pueda ser hacerlo de forma presencial. En mi caso como profesor de idiomas, sigo dándole vueltas a la forma de enseñar idiomas a distancia de un modo efectivo, pero eso supone abrir muchos interrogantes y líneas de investigación que deberían estar expuestas en otra entrada.

Para terminar, invito a los lectores a ver esta presentación sobre los defectos más comunes de los programas de e-learning. Seguro que nos hará reflexionar y nos ayudará a mejorar.

Créditos de foto | http://www.flickr.com/photos/euskalmoot // CC BY-SA 2.0 Para saber más: Enlace | ‘Pixel-Bit’: Comunidades virtuales de aprendizaje
Enlace | ‘Pixel-Bit’: E-learning, una respuesta educativa a las demandas de las sociedades del siglo XXI
Enlace | ‘Pixel-Bit’: Aprendizaje interactivo en la educación a través de sitios web
Enlace | ‘Pixel-Bit’: Herramienta para gestionar los modelos abiertos de los estudiantes
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