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Y la crisis llegó al mundo del libro

Amazon acaba de sacar el nuevo Kindle 2. A pesar de que se trata de una nueva versión, no parece tan diferente al anterior. Sin embargo tiene novedades interesantes: mayor autonomía, una mejora de la calidad de la tinta electrónica, más memoria, banda ancha y conversión de texto a voz. Todo esto me lleva a plantearme las siguientes cuestiones:

kindle2

En primer lugar, nos dirigimos, cada vez a mayor velocidad, hacia la muerte del ‘libro analógico’, el libro de papel, primero por el ahorro de espacio y de peso puesto que brinda la posibilidad de llevar muchos libros en uno solo. Por otro lado, la incorporación de teclado y banda ancha, aunque en un principio fuese ideado para la búsqueda y adquisición de libros electrónicos, nos lleva a esa idea que comentaba hace unas semanas sobre la lectura colaborativa de textos, algo que los nativos digitales llevan haciendo ya bastante tiempo.

Por otro lado, cuando el uso de los libros electrónicos se generalice entre el gran público la literatura sufrirá la misma debacle que ha sufrido el mundo de la música y del cine. Los libros entrarán en crisis y los habitantes de este mundo digital en el que vivimos no se sentirán en la obligación de tener que pagar veinte euros (incluso más) por un libro, así como tampoco los pagan por un disco.

Que nadie se engañe, que el libro, los discos, los CDS y los DVDs estén en crisis, no significa para nada que la literatura, la música, el cine y, en definitiva, la cultura en sí esté en crisis, sino que el modelo de negocio que ha imperado durante siglos hasta hace bien poco está en crisis. Basar el negocio de la cultura en la copia y tener que andar (permítanme estas exageraciones para continuar la argumentación de esta idea) con un trozo de plástico CD, o con un montón de papeles encuadernados libro de arriba para abajo para escuchar las canciones que más nos gustan o leer al autor que más nos gusta es algo del pasado. El mundo ha cambiado y los consumidores de cultura también, los únicos que no parecen haber cambiado son los que se aferran a un modelo de negocio caduco.

La música fue la primera que sufrió el cambio, el cine comenzó a sentirlo en sus carnes algo después, ahora, es el turno del libro. Sin embargo, las grandes posibilidades que brinda este cambio a los usuarios, a los consumidores de cultura es simplemente brutal, nadie, ningún amante de la cultura puede evitar sentir la emoción de poder disponer de todos los libros en uno solo… uno para gobernarlos a todos ;)

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